lunes, 7 de agosto de 2017

LA CONSTANTE ES EL CAMBIO

La verdadera diferencia entre permanecer o no, para las empresas y las personas es la adaptación al cambio, debemos desarrollar nuestra capacidad adaptativa.

No sobrevivirá el más fuerte, sino el que se adapte más rápido.

El mundo y los negocios se mueven a altas velocidades, esto condiciona la forma en que debemos enfrentarlos, si no desarrollamos nuestra capacidad de adaptarnos difícilmente podremos permanecer vigentes.

Una de las principales dificultades que se presentan en las empresas en Colombia para desarrollar las capacidades de adaptación son la alta concentración en la toma de decisiones estratégicas, estas son tomadas normalmente por una o muy pocas personas, sin involucrar a los colaboradores.

Para solucionar esto se hace necesario socializar el proceso de toma de decisiones estratégicas, involucrando y motivando a todas los colaboradores de la empresa para que aporten ideas que pueden abaratar costos, mejorar procesos y servicios, nuevos mercados, proponer nuevos productos y servicios o nuevas aplicaciones de los existentes.

Con esto se genera un proceso de cambio en la mentalidad de los colaboradores que contribuye en gran medida a su desarrollo y al de las empresas.

Si queremos obtener resultados distintos debemos dejar de hacer las cosas de la misma manera, debemos de salir de las cuatro paredes de la empresa, sacar a pasear el cerebro, enfrentarlo a otras maneras de ver las cosas, a otras imágenes, a otras maneras de pensar.

El desarrollo de la tecnología esta cambiando la forma en que hacemos los negocios, debemos involucrar la tecnología en nuestros procesos de negocios, a la par de la evolución de la tecnología, deben de evolucionar nuestros negocios.


La constante es el cambio.

lunes, 29 de mayo de 2017

ASPECTOS FINANCIEROS DEL MANEJO DE LOS ACTIVOS INMOBILIARIOS

Actualmente el negocio financiero de las titularizaciones inmobiliarias esta manejando cerca de $ 10 billones en Colombia y en mi concepto esta adicionalmente generando un cambio sustancial en la manera en que se realizan los avalúos de las propiedades que están pasando del modelo tradicional de valor comercial al de flujo de caja futuro descontado a valor presente.
Recientemente el banco Davivienda decidió monetizar sus activos inmobiliarios y llevo a cabo una operación financiera y inmobiliaria de cerca de $ 600.000 millones, realizo la titularización de gran parte de sus oficinas y las arrendo posteriormente con las firmas Patrimonio Estrategias Inmobiliarias (PEI), que administra la firma Terranum Inversiones, propiedad del Grupo Santo Domingo, y la Titularizadora de Colombia.
En la práctica lo que hizo Davivienda fue monetizar la valorización de cerca de $ 300.000 millones de sus activos a través de un modelo financiero-inmobiliario, lo cual le genera caja que invertirá en el corazón de su negocio y continuará con el uso de sus oficinas a través de contratos de arrendamiento de largo plazo.
Creo que este modelo financiero-inmobiliario puede estar generando una oportunidad de financiación para muchas empresas y empresarios que han destinado grandes cantidades de recursos para la adquisición de sus sedes, oficinas, bodegas, etc., y estos recursos pueden ser vitales en estas épocas de vacas flacas para retornarlos al capital de trabajo y mejorar la eficiencia de costos y gastos e inversión en la operación del core del negocio.

Paralelamente una buena oportunidad de inversión para muchas personas naturales con necesidades de mejores rendimiento en sus capitales y para las empresas con excedentes de tesorería.

domingo, 21 de mayo de 2017

ECONOMIA, LA TORMENTA PERFECTA

El crecimiento del PIB en el primer trimestre de 2017 es solo del 1,1%, el peor de los últimos 8 años, la confianza del consumidor sigue en terreno negativo, principalmente por la presión de la reforma tributaria y los temas de corrupción como Odebrecht y Reficar, el petróleo subiendo y bajando por las presiones geopolíticas, el dólar con mucha volatilidad presionado por el petróleo, las decisiones erráticas del presidente Trump en Estados Unidos, los problemas de gobernabilidad, abastecimiento, corrupción y protestas en Venezuela con su inflación galopante, el deterioro de la economía presionada por la corrupción en Brasil, la fuerte caída de la economía Mexicana presionada por el cambio de la posición de la políticas de migración y comercio en Estados Unidos.
El panorama no se ve bien para este año y el 2018 es un año electoral, lo cual implica posponer muchas de las decisiones de inversión, expansión y crecimiento del sector real  a la espera de saber los ganadores de las elecciones y adicionalmente la cuasi parálisis del sector publico por la puesta en funcionamiento de la ley de garantías electorales.
Adicionalmente estamos en el desarrollo e implementación de los acuerdos de paz con las presiones políticas y económicas que ello implica, con un gobierno con muy bajos niveles de aceptación y el sol a sus espaldas, muchos sectores se sienten con las posibilidades de obtener beneficios con paros y otros mecanismos de presión, ya lo estamos viendo en los casos de Buenaventura, Choco, el magisterio, el sector judicial y otros en camino.
El clima no nos esta ayudando tampoco, el invierno ha causado muchos estragos en casi todos los departamentos y se pronostica que este seguirá por lo menos hasta junio.
En conclusión la tormenta perfecta.
Y que hacemos para aguantar el chaparrón?
Cual es la receta para este negro panorama?
En mi concepto debemos trabajar en la planeación estratégica tanto personal como empresarial y hacer dos cosas fundamentalmente:
Primero productividad y eficiencia, respondernos permanentemente la respuesta a la pregunta:  
¿En que invertimos nuestro tiempo y recursos?  
Debemos realizar análisis costo beneficio de cada decisión que tomemos (Que productos y servicios son más rentables, que clientes nos pagan más rápido, cuanto nos esta costando la operación, en cuales productos y servicios somos más eficientes, cuales clientes, productos, servicios y mercados son más rentables, cuales mercados atendemos más eficientemente), privilegiando la liquidez sobre la rentabilidad.

Segundo innovación, salirnos de nuestras áreas de confort y buscar otros mercados, otras aplicaciones de nuestros productos y servicios, otros negocios, otras oportunidades, otras alianzas.